Como parte de este patético, decrépito, decreciente y autodestructivo mundo, me siento orgulloso de saber criticar pero, ¿alguien me va a dejar actuar a mi estilo?
No se si podría ser más feliz. Bueno, quizás algo más podría, pero un algo sin importancia, un algo…minúsculo, que no sé ni por qué lo menciono, quizás porque la sinceridad me empuja a no dejar ni un cabo suelto (se oyen risas).
Tampoco sé de donde saqué este tema, ni a donde llegaré a parar. En realidad, no se ni siquiera a donde quiero llegar a parar, pero con esta afinidad que le tengo al escribir, la verdad es que lo poco que llevo se me ha hecho muy poco.
Seguramente a alguna conclusión llegaré, con algún problema que me plantee, porque aún no me he planteado ninguno, y esta podría ser que…
Permítanme, señores, saltarme el problema y atacar directamente con la conclusión, o séase, disfruten de la vida a cada segundo, planeen con minuciosidad sus planes futuros, preocúpense por el dinero porque es importante tenerlo, y a los demás… que les den un poquito por saco. No ayuden al prójimo a menos que, como mínimo, vayan a recibir ustedes una pequeña recompensa personal: orgullo propio. Ayudando siempre, se consigue mucho de eso.
Y si con esto el mundo va bien, ¿a quién le importa la ética?
No se si podría ser más feliz. Bueno, quizás algo más podría, pero un algo sin importancia, un algo…minúsculo, que no sé ni por qué lo menciono, quizás porque la sinceridad me empuja a no dejar ni un cabo suelto (se oyen risas).
Tampoco sé de donde saqué este tema, ni a donde llegaré a parar. En realidad, no se ni siquiera a donde quiero llegar a parar, pero con esta afinidad que le tengo al escribir, la verdad es que lo poco que llevo se me ha hecho muy poco.
Seguramente a alguna conclusión llegaré, con algún problema que me plantee, porque aún no me he planteado ninguno, y esta podría ser que…
Permítanme, señores, saltarme el problema y atacar directamente con la conclusión, o séase, disfruten de la vida a cada segundo, planeen con minuciosidad sus planes futuros, preocúpense por el dinero porque es importante tenerlo, y a los demás… que les den un poquito por saco. No ayuden al prójimo a menos que, como mínimo, vayan a recibir ustedes una pequeña recompensa personal: orgullo propio. Ayudando siempre, se consigue mucho de eso.
Y si con esto el mundo va bien, ¿a quién le importa la ética?
